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COLEGIO SAN MIGUEL: ESCUELA, ESPACIO DE PAZ

Abril es el mes de la sinceridad

Abril es el mes en el que trabajamos la sinceridad. La sinceridad significa expresarse con sencillez y veracidad, sin fingimientos, dejando de lado la hipocresía y la simulación. La sinceridad como valor se desarrolla en tres contextos: hacía uno mismo , hacía los demás y hacía la sociedad. Existen muchas razones para fomentar este valor entre los niños y las niñas. Se impone entonces enseñar a los niños a distinguir entre la realidad y la fantasía, entre hechos y versiones, entre lo importante y lo secundario. Ser sincero es ser honrado y justo en todas sus relaciones, empezando por la relación con uno mismo. Entre algunas de las actividades que se pueden desarrollar está el Cuadro del Día. Este cuadro de doble entrada puede estar en un lugar del aula, pero también puede utilizarse en casa. Consiste en escribir una serie de actividades relacionadas con el valor que se está trabajando y asignarle una "carita" cada día, dependiendo si el niño cumple con las actividades.

A continuación presentamos un cuento que nos hace reflesionar en la importancía de este valor:
Hubo una vez un emperador que convocó a todos los solteros del reino, pues era tiempo de buscar pareja a su hija. Todos los jóvenes asistieron y el rey les dijo: "Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de 6 meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta más bella ganará la mano de mi hija, y por ende el reino". Así se hizo, pero había un joven que plantó su semilla pero no germinaba, mientras tanto, todos los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que habían sembrado en sus macetas. Llegaron los seis meses y todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas. El joven estaba demasiado triste pues su semilla nunca germinó, ni siquiera quería ir al palacio, pero su madre insistía en que debía ir pues era un participante y debía estar allí. Con la cabeza baja y muy avergonzado, desfiló de último al palacio con su maceta vacía.Todos los jóvenes hablaban de sus plantas, y al ver a nuestro amigo soltaron en risa y burla, en ese momento el alboroto fue interrumpido por el ingreso del rey, todos hicieron su respectiva reverencia, mientras el rey se paseaba entre todas las macetas admirando las plantas. Finalizada la inspección hizo llamar a su hija, y llamó de entre todos al joven que llevó su maceta vacía, atónitos, todos esperaban la explicación de aquella acción. El rey dijo entonces: "Este es el nuevo heredero del trono y se casará con mi hija, pues a todos ustedes se les dio una semilla infértil, y todos trataron de engañarme plantando otras plantas, pero este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y valiente cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece".

 

 

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1 comentario

Luisa María López -

Este cuento nos enseña que decir la verdad tiene su recompensa.
A veces no decimos la verdad para evadir una responsabilidad o evitar un castigo, pero mintiendo sólo conseguiremos sentirnos mal con nosotros mismos.
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